Lo que requiere Colombia, ante todo, es sinceridad entre quienes se acerquen a interpretar su destino y que las ideas fundamentales se conviertan en compromiso real de quienes las presentan para que puedan llegar a ser verdaderos propósitos nacionales."
Si modernizamos nuestras instituciones y nuestros conductas políticas para integrarnos como una verdadera Nación unida y solidaria, nada ni nadie podrá detener el progreso de Colombia."
La declaración de Ernesto Báez en el proceso de Justicia y Paz
Cuando me despedí, él me abrazó, me dio un beso
en la frente y dijo “tranquilo viejito”.
Galán quería que el país lo recordara “como el hombre que
ayudó a cambiar esta nación”, y a pesar de su muerte lo
logró sin duda alguna.
Galán advirtió del narcotráfico y su penetración en amplios
sectores de la sociedad colombiana, sobre todo en la política.
No hay duda de que, con la muerte de Galán, Colombia
perdió a un presidente de ambición, capacidad y acogida.
Lo más emocionante para el publicista Carlos Duque fue ver que cada vez se veía
el aviso de campaña en más lugares, en ventanas y luego en las diferentes zonas del país.
Su llamado era a moralizar el país. A Galán lo asesinaron miembros de un establecimiento político corrupto, entregados
una y otra vez a los intereses del narcotráfico y del crimen.
La Fiscalía analiza si los cambios en el esquema de seguridad del candidato facilitaron que fuera asesinado en Soacha, Cundinamarca.
Los jóvenes de hoy deben saber que Galán no
fue un burócrata. Fue un revolucionario.
Galán vive en el cariño de la gente y vivirá si las nuevas generaciones asumimos el reto de enarbolar sus banderas de renovación.
La historia nos enseña que los momentos críticos de
las sociedades suelen
ser fecundos para el surgimiento
de liderazgos políticos creativos.
ElDorado fue escenario de un acto terrorista contra Ernesto Samper.
Un carro bomba con 55 kilos de explosivos detonó a las 6:43 am.